Sumamente necesarios para cualquier tipo de vida terrenal, los árboles tienen un rol trascendental para el planeta: transforman el dióxido de carbono en oxigeno. Además de purificar el aire en nuestros jardines, los árboles pueden ser utilizados como decoración. En este artículo analizaremos los distintos tipos de árboles que existen y sus características más importantes.

 

Sauce

Este tipo de árboles se caracteriza principalmente por la forma alargada de sus hojas, aun que a veces tambien pueden presentarse en forma más redondeada. Son muy resistentes y enraízan con facilidad. Estos árboles pertenecen al grupo de las plantas dioicas; es decir, aquellas que poseen flores femeninas y masculinas. Algunas especies de sauces, como por ejemplo las alpinas y articas, presentan un crecimiento de bajo a rastrero, al igual que los arbustos. Otras pueden llegar a medir 35 metros. En terminos generales, se lo considera un arbol de talla media.

Sauce llorón

Sauce llorón

Eucalipto

Caracterizados por su forma recta, estos árboles pueden llegar a medir más de 60 metros de altura. Su corteza es de color marrón clara y con un aspecto suave. La madera de los eucaliptos es altamente inflamable, por lo cual se debe ser muy cauteloso, ya que las llamas pueden llegar a gran altura. Sus hojas son ovaladas y de una tonalidad gris. Estas contienen un oleo esencial con grandes poderes descongestivos y expectorantes. Este se utiliza en forma de pastillas, caramelos, ungüentos, jarabes, infusiones o bien en nebulizaciones. También puede utilizarse para combatir dolores musculares y/o articulares.

Comparación humano vs. eucalipto

Comparación humano vs. eucalipto

Ciprés

Esta conífera se caracteriza por su capacidad de alcanzar unos 20 metros de altura, y 60 centímetros de diámetro. El crecimiento es acelerado durante los primeros años de vida, para luego lentificarse. Pueden llegar a vivir hasta 300 años. Su tronco es recto y presenta fisuras longitudinales. Por otra parte, sus hojas son minúsculas; es decir, pueden medir de 2 a 6 milímetros de longitud. Las mismas presentan forma de escama. La floración se da a fines del invierno y se caracteriza por la producción de flores tanto femeninas como masculinas. ¿Cómo las diferenciamos? Muy fácil: las masculinas forman conos de tonalidad verde y pueden ser vistas en las puntas de las ramas; las femeninas son más bien esféricas y escamosas, y al madurar su color se torna de rojizo a marrón. Entre los usos más comunes del ciprés encontramos la confección de instrumentos musicales como las guitarras. También se utiliza en tornería y en decoración.

 

Palo borracho

Oriundos de zonas cálidas de América Central y del Sur, el palo borracho se caracteriza principalmente por la forma de su tronco.  El mismo se vuelve más ancho en la parte central, con una pronunciada reducción en las partes superior e inferior. Su parte central, que puede llegar a medir 2 metros de diámetro, le sirve al árbol como deposito de agua, lo que le permite resistir sin inconvenientes a las adversidades que representa la sequía.  Del palo borracho se aprovecha casi todo: su tronco, su corteza y el fruto, el cual se caracteriza por poseer una fibra similar al algodón. Con el paso del tiempo, la corteza de este árbol se vuelve más dura y gris.

 

Jacarandá

Este ejemplar puede alcanzar de 2 a 30 metros de altura, de los cuales gran parte corresponde al fuste. Este último puede llegar a medir 70 centímetros de diámetro, posee forma recta y alargada. Por otra parte, su copa es poco densa. La floración se da dos veces al año: en otoño y luego en primavera, y tiene como producto unas hermosas flores de una tonalidad que varía entre en azul y el lila.

Grupo de jacarandá en flor

Grupo de jacarandá en flor

 

 

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